domingo, 25 de mayo de 2014

Bestialidad máxima: agentes de la DINA usaban animales en violaciones a mujeres mientras las torturaban

Bestialidad máxima: agentes de la DINA usaban animales en violaciones a mujeres mientras las torturaban


Por Verónica Romero

Mujeres víctimas de los criminales de la dictadura se atrevieron a denunciar que fueron violentadas sexualmente durante su detención en centros de tortura por funcionarios del Ejército y de la DINA. Dos de ellas fueron Mónica Echeverría y Alejandra Holzapel.




Las violaciones a los derechos humanos que se llevaron a cabo durante la dictadura militar han sido comprobadas por la justicia chilena. Es cosa de ver las condenas que se han hecho a militares que fueron parte de la DINA y la CNI.Sin embargo, otras informaciones que se han dado a conocer recientemente tienen que ver con las violaciones sexuales que acompañaron la tortura en esos años. Fueron vejaciones sufridas por mujeres mientras se encontraban detenidas en los centros de exterminio de Villa Grimaldi, Tres Álamos, Tejas Verdes, entre otros lugares.

A los métodos de tortura que se aplicaron en la dictadura a más de tres mil mujeres, hay que añadier que fueron violentadas sexualmente por los agentes de la DINA y funcionarios del Ejército que las tenían recluidas, actos realizados bajo la mirada de los militares, quienes además permitieron incluso la utilización de animales adiestrados.

Tal cual. Fue una humillación que se repitió una y otra vez.

Lelia Pérez fue una víctima de estas violaciones; tenía 16 años cuando la detuvieron y la llevaron al Estadio Nacional el 12 de septiembre de 1973. "De las mujeres que fuimos llevadas al sector de los camarines, creo que todas fuimos sometidas a violencia sexual", recordó.

Un profesor de un instituto comercial detenido en 1973, agregó: "Recuerdo que mientras estuve detenido y torturado en la Base Aérea Maquehue (al sur de Temuco), un recluta me contó que una profesora que había llegado detenida desde la localidad vecina de Lonquimay fue violada y torturada sistemáticamente por el personal de inteligencia de la base. Se vanagloriaban por ello".

En el informe de la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura se cuenta que "cuando un detenido es violentado sexualmente por un agente del Estado o por un particular a su servicio, estas agresiones constituyen una forma de tortura, porque causan en las víctimas un grave sufrimiento sicológico, generalmente acompañado de un dolor físico capaz de provocar secuelas".

Querella
Ante tal macabro recuerdo, tres sobrevivientes de la dictadura presentaron una querella por violencia sexual con carácter de delito de lesa humanidad ante el juez Mario Carroza. Entre las querellantes se encuentra Alejandra Holzapfel, quien estuvo detenida en Villa Grimaldi.

Antes que ellas hubo otras que dieron a conocer estos abusos, entre las que se encuentra la escritora Mónica Echeverría, quien acusó a Víctor Echeverría Henríquez (con el que no tiene nexo familiar) de que durante la dictadura fue capitán a cargo del Regimiento de Infantería N°1 "Buín", lugar que fue utilizado como centro de detención y tortura luego del Golpe y que cometió abusos deshonestos hacia su persona.

La literata sentenció: "El capitán Echeverría estaba a cargo de inteligencia militar y trabajaba con Investigaciones. Él me detuvo y él mismo también me interrogó, me torturó y también me violó".

Fuente: Cambio21

Los "Drones" del Pasado: Informes detallan cómo EEUU promovió golpe militar en Chile y como se operó durante el gobierno de Allende

Esta semana se conocieron dos publicaciones importantes acerca del rol de Estados Unidos en el golpe de 1973. Un volumen de más de mil páginas del Departamento de Estado hace una recopilación histórica de documentos sobre la relación con Chile entre 1969 y 1973, y el relato de un agente encubierto de la CIA revela detalles de cómo operaba la agencia de inteligencia en Santiago, incluyendo la relación con el diario El Mercurio.
“Un intento de golpe tendrá lugar el 11 de Septiembre”, escribió el ex agente de la CIA Jack Devine el 9 de septiembre de 1973, luego de recibir el dato de un empresario y ex oficial naval. El cable fue clasificado como “crítico”, lo que según Devine significa que el entonces Presidente Richard Nixon lo recibió inmediatamente, enterándose dos días antes del golpe que se preparaba en Santiago de Chile (ver documento desclasificado en 1999). El relato es parte de una crónica titulada “Lo que realmente pasó en Chile”, publicada este 22 de mayo en el sitio web de la revista Foreign Affairs como parte del especial “Lo que realmente pasó: Resolviendo los casos no aclarados de la Guerra Fría”.
La publicación apareció un día antes de que el Departamento de Estado diera a conocer el relato histórico del gobierno estadounidense sobre la relación con Chile entre 1969 y 1973. El volumen tiene 1045 páginas y fue elaborado con fuentes oficiales de la época, como los cables que enviaba el embajador Edward Korry, llamados “Korrygrams”, entre muchas otras. Detalla la relación con el gobierno de Eduardo Frei Montalva, la elección de Allende, el apoyo a sus opositores y el rol de la CIA, entre otros hechos que llevaron al derrocamiento del presidente socialista.




Un relato mucho más informal es en cambio el que hace Devine en su artículo, pero que devela también detalles cotidianos de cómo operó la CIA en Chile durante el gobierno de Allende. Si bien el ex agente afirma que “la CIA no complotó con los militares chilenos para derrocar a Allende en 1973”, su narración da cuenta del activo rol que tuvo la agencia estadounidense en financiar y promover los hechos que culminaron con el golpe de estado.
UN AGENTE EN SANTIAGO

Jack Devine era un joven cuya primera destinación internacional fue la de agente encubierto de la CIA en Santiago durante el gobierno de Allende. “Era exactamente el tipo de lugar en que cualquier nuevo agente operativo de la CIA quiere estar”, escribe Devine 40 años más tarde. Según su versión, los oficiales de la agencia destinados en Santiago eran poco entusiastas ante la idea de un golpe y no lo ocultaban, pero el propio director de la CIA Richard Helms envió al jefe de operaciones encubiertas a Santiago “para decirle al jefe de la estación que si no estaba preparado para presionar por un golpe podía volver a Estados Unidos en ese mismo momento”.

El agente también tenía entre sus funciones manejar la “cuenta de medios” de la agencia en Chile, particularmente la relación con El Mercurio (ver reportaje de CIPER sobre la relación de la CIA con El Mercurio para desestabilizar a Allende). Según Devine, el problema del dueño del periódico, Agustín Edwards, era que temía que Allende lo expropiara y tomara el control de los medios, “lo que lo hacía un aliado natural para la agencia”. En ojos de Devine, el diario no usaba propaganda para engañar a los lectores sobre las políticas de Allende, pero sí enfatizaba las historias sobre las estatizaciones, las acciones violentas y el desastre económico.


El agente recalca que la CIA no se metía en la parte editorial de El Mercurio y sólo se reunía con el área gerencial porque no le interesaba cooptar al diario, sino asegurar que existiera la libertad de prensa. El bloqueo del acceso al papel, el retiro del avisaje y las movilizaciones laborales, asegura Devine, fueron lo que gatillaron que “la agencia le diera al diario alrededor de US$ 2 millones a lo largo de dos años, lo que le permitió seguir publicando”.

Devine reconoce el importante rol de la CIA en la agitación política durante el gobierno de Allende. Y si bien no revela grandes operaciones, sí cuenta una anécdota significativa: Una de sus fuentes era una mujer mayor, de clase media, a la que le entregó “varios cientos de dólares” para organizara una manifestación de mujeres con cacerolas vacías para protestar por la falta de alimentos. “Sonaba como una buena idea que al menos justificaba una pequeña inversión”, dice, pero no pensó que reuniría a miles de personas y se transformaría en la primera “Marcha de las cacerola” contra la UP. “Allende trató de mitigar el daño sugiriendo que Estados Unidos estaba detrás de las marchas. Por supuesto, en algún grado tenía razón”, dice el agente, pero ya no era una táctica efectiva.

“Mi tía murió”, era según Devine la frase clave de sus fuentes para anunciar que el golpe estaba en curso y meses antes un “mi tía está enferma y puede no recuperarse” los hizo creer que faltaba poco, pero no pasó nada. Para septiembre de 1973 habían perdido credibilidad estos anuncios en Washington. Por eso creían que el memo que mandó el 9 de septiembre podía ser otro error.


En la víspera del golpe un equipo se quedó a la espera de todos modos. “El bebé nacerá mañana”, fue un mensaje anónimo que recibieron esa noche por teléfono y que no respondía a ningún código previamente acordado. “El tío Jonás estará en la ciudad mañana”, fue otro recado que entre muchos otros de esa noche. Recién a los 8 Am supieron que los preparativos del golpe habían partido en Valparaíso.
“Nixon y su consejero de seguridad nacional, Henry Kissinger, estaban complacidos. También lo estaba la CIA: contra toda probabilidad, la estación en Santiago ayudó a crear el clima para un golpe sin teñir el esfuerzo al involucrarse directamente”, dice Devine. Estaban orgullosos de haber evitado una nueva Cuba en América Latina y él también lo estaba, pero le duró poco.
Después del golpe, se juntó con un socialista que era su fuente. Vio las cicatrices y marcas que tenía después de las sesiones de tortura a las que había sido sometido. Ya el 24 de septiembre la CIA informaba a Washington de los asesinatos en operaciones de limpieza contra los opositores y en octubre reportaban al menos 1,600 muertos. “Mis compañeros en la CIA y yo estábamos seriamente desilusionados por la brutalidad y la represión del régimen de Pinochet”, dice Devine hoy, quien aunque reconoce que el asunto le perturba, mantiene la fe en el potencial que tenía la acción encubierta. Es, de todos modos, una lección a tomar en cuenta para futuras operaciones de Estados Unidos, cree el ex agente.


LA HISTORIA OFICIAL

A diferencia del relato de Devine, que está lleno de detalles personales, el volumen que el Departamento de Estado dio a conocer este viernes 23 de mayo es una visión histórica y oficial del rol de Estados Unidos en el golpe. Aunque la gran mayoría de los documentos ya habían sido desclasificados y analizados por especialistas como Peter Kornbluh del National Security Archive, la nueva publicación organiza la información cronológicamente y por episodios, siempre desde el punto de vista de la diplomacia de Estados Unidos.
De acuerdo al National Security Archive, uno de los documentos desclasificados revela cómo Estados Unidos empezó aplanear el bloqueo de la elección de Allende mucho antes de la votación misma, el 4 de septiembre de 1970. Una minuta del 19 de agosto de ese año señala que Kissinger pidió a la CIA “que el plan fuera tan preciso como fuera posible e incluyera que órdenes serían dadas el 5 de septiembre, a quién y cómo”, de modo de evitar que el Congreso ratificara a Allende.
Además de los siempre interesantes detalles sobre el involucramiento de Nixon y de Kissinger en el derrocamiento de Allende, un episodio sabroso es el de “Los Plomeros”, que reúne todos los antecedentes oficiales sobre la supuesta vinculación entre el caso Watergate y el robo que sufrió la embajada chilena en Washington un fin de semana de mayo de 1972. El incidente había sido calificado de serio, pues no se habían robado nada de valor –unas radios, un número indeterminado de documentos y libros–, lo que hacía pensar que no se trataba de un delito común. Sin embargo, no sería hasta enero del año siguiente que se vincularía este robo con “Los Plomeros”, como eran conocidos los integrantes de un equipo de investigación encubierto de la Casa Blanca durante el caso Watergate.


El robo también fue investigado por la comisión Church del Congreso de Estados Unidos, bajo la premisa de que la que podría estar detrás era la empresa ITT, involucrada en actos contra el gobierno de Allende. Sin embargo, la comisión recibió testimonios de que alguien con fuentes en la comunidad cubana reveló que Frank Sturgis, Eugenio Martínez y Virgilio González –todos involucrados en el caso Watergate– habían entrado a la embajada chilena a fotografiar documentos. Las grabaciones secretas de la oficina de Nixon dan cuenta de que el presidente también creía que estaba vinculado con la irrupción en las oficinas demócratas del edificio Watergate que dio origen al caso del mismo nombre. Si bien nunca hubo evidencia concluyente, el fiscal especial para el caso Watergate concluyó que había factores circunstanciales que “sugieren fuertemente” que ambos hechos estaban vinculados.

El episodio de “Los Plomeros” aparece en el cuarto de los cinco capítulos del informe histórico del Departamento de Estado y que se dividen así: “Una democracia ruidosa: El declive de Eduardo Frei (enero-diciembre, 1969)”; “Una operación arruinada: La elección presidencial de 1970”(1 de enero-4 de septiembre, 1970); “Dos Tracks: La intervención de Estados Unidos en la confirmación del presidente chileno” (5 de septiembre-4 de noviembre, 1970); “Fría y correcta: La respuesta de Estados Unidos a la administración de Allende” (5 de noviembre, 1070-31 de diciembre, 1972); “Este tipo chileno puede tener algunos problemas: La caída de Salvador Allende” (enero-septiembre, 1973). El informe completo puede descargarse aquí.

Aún falta la segunda parte, que analizará el periodo 1973-1976, y que sería dada a conocer en los próximos meses. “El próximo volumen podría avanzar en el registro histórico sobre el apoyo de la CIA a la DINA, el conocimiento de la CIA sobre la Operación Cóndor y el acto de terrorismo internacional de Pinochet en Washington que asesinó al ex canciller Orlando Letelier y a Ronni Karpen Moffit”, dijo Kornbluh.


“Una ‘democracia ruidosa’, el declive del gobierno de Eduardo Frei, enero-diciembre 1969”. Ese es el título del primer documento, fechado en Washington el 28 de enero de 1969, que contiene el compendio de 366 informes desclasificados sobre el rol del gobierno de Richard Nixon en Chile y que fue dado a conocer ayer por la Oficina del Historiador del Departamento de Estado. El documento hace un descarnado análisis sobre la situación de Chile y el gobierno de Eduardo Frei. “Hay pocos aspectos favorables”, señala al referirse a la situación económica del país. “La administración Frei está sumida en una estagnación económica y una creciente inflación”, agrega y advierte sobre el riesgo del triunfo del candidato de izquierda en las elecciones de 1970.

El volumen elaborado por James Siekmeier y James McEvleen, dos ex funcionarios del Departamento de Estado, demoró diez años en realizarse y ordena cronológicamente los documentos e informes sobre el período. Es la primera parte de un trabajo que concluirá con un segundo volumen que cubre desde 1973 a 1976. “El mayor aporte es que ordena el material disponible y permite ir viendo el desarrollo de los acontecimientos en Washington”, señala Peter Kornbulh, uno de los mayores expertos sobre documentos desclasificados de EE.UU. sobre Chile y director del proyecto Chile del National Security Archive. Pero según él, también demuestra que el debate en la CIA para impedir la eventual llegada de Allende al poder en 1970 comenzó mucho antes de septiembre de ese año.

El tercer documento fechado el 25 de marzo de 1969, por ejemplo, da cuenta de una hasta ahora desconocida conversación entre el entonces embajador de Estados Unidos en Chile, Edward Korry y el Presidente Eduardo Frei, en la que el primero le advierte sobre los temores que existen en Washington de que Chile se aleje de su alianza con EE.UU. Un riesgo que el entonces presidente chileno descarta. “El me dijo que no se irá corriendo donde De Gaulle (el entonces presidente de Francia) o donde el embajador ruso, porque ellos no ayudarán a Chile, sólo EE.UU. lo hará”, escribe Korry sobre su diálogo con el mandatario chileno.

El creciente temor de Washington ante el eventual triunfo de Salvador Allende en las elecciones del 4 de septiembre de 1970 queda de manifiesto en otro documento fechado el 19 de agosto de de 1970 que da cuenta de una reunión de alto nivel del comité de coordinación entre agencias conocido como el Grupo de Revisión Especial dirigido por el entonces asesor de seguridad de EE.UU. Henry Kissinger, “quien pidió (al entonces director de la CIA Richard Helms) un plan lo más preciso posible que incluya las órdenes que se darán el 5 de septiembre a quiénes y de qué manera”. El documento agrega que se “debe presentar al presidente un plan de acción para prevenir una victoria de Allende (en el Congreso) y precisa que el Presidente (Nixon) puede decidir moverse incluso si nosotros no se lo recomendamos”.

El volumen de más 1.000 páginas dado a conocer ayer incluye los informes sobre los días posteriores al triunfo de Allende, cuando Nixon le pide a Kissinger que se debe “hacer gritar su economía” para impedir la confirmación del candidato de la Unidad Popular en el Congreso. Pero también da cuenta de un diálogo desconocido del presidente de EE.UU. con su asesor de seguridad nacional un año después del triunfo de Allende. Se trata de la transcripción de una conversación telefónica entre Nixon y Kissinger luego de que The New York Times publicara una información sobre el proceso de nacionalización del cobre en Chile “Viste esto”, dice el mandatario estadounidense. “Sí, lo vi”, responde Kissinger, ante lo cual Nixon endurece el tono: “Y tienes preparado algo que decir (...) encárgaselo a (Alexander) Haig el más duro hijo de puta que tienes, que trabaje en algo. Es hora de pegarle a Chile en el culo”, agrega Nixon, quien más adelante repite la misma frase.

Canales y la CIA
El 10 de marzo de 1972 otro documento desclasificado, esta vez de la CIA da cuenta de las gestiones del general Alfredo Canales para organizar un Golpe de Estado contra el gobierno de Salvador Allende. El informe revela un detallado conocimiento de las gestiones del alto oficial chileno. Señala que Canales se reunió el 4 de marzo de ese año con otro alto oficial para explicarle el plan y señala tener respaldo al interior del Ejército. Incluso asegura que Allende probablemente va a sobrepasar sus atribuciones en la reforma constitucional que delinea las tres áreas de la economía chilena. “Eso entregará a los militares el pretexto necesario para sacarlo del poder”, señala el documento, que concluye que Canales asegura tener 80% de apoyo en las FF.AA. Un documento de septiembre de 1972 agrega que el general Canales tuvo “un acercamiento con EE.UU. a través de un contacto de la CIA en Santiago”.

La revelación de los documentos, según el National Security Archive, se produce en víspera de que se publique un artículo en la revista Foreign Affairs firmado por el ex agente de la CIA Jack Devine que asegura que la CIA advirtió a Nixon dos días antes del 11 de septiembre de 1973 que venía un golpe en Chile. Según Peter Kornbulh el trabajo publicado por el Departamento de Estado es “invaluable” aunque agrega que aún quedan muchos documentos guardados por la CIA. “Seguimos empujando para la desclasificación total de esta historia”, asegura.

Fuentes : CIPER Chile
                La Tercera

martes, 20 de mayo de 2014

EE.UU ha participado en 201 de los 248 conflictos librados tras la 2.ª Guerra Mundial

EE.UU ha participado en 201 de los 248 conflictos librados tras la 2.ª Guerra Mundial


Un nuevo estudio de analistas revela que EE.UU. ha estado involucrado en la mayoría de las guerras que se han librado en el mundo desde 1945. Además, el número de civiles muertos en estos conflictos es tremendamente alto.
“Desde el final de la Segunda Guerra Mundial ha habido 248 conflictos armados en 153 zonas del planeta. EE.UU. participó entre el final de la Segunda Guerra Mundial y 2001 en 201 operaciones militares en el extranjero”, entre las cuales las más amplias se llevaron a cabo en Afganistán e Irak, según el portalwashingtonsblog.com, que publica algunos extractos de un estudio aparecido en la revista ‘American Journal of Public Health’.
Además, los expertos señalan que alrededor del 90% de las muertes en estas guerras son de civiles. “La proporción de civiles fallecidos y los métodos de clasificación de los muertos civiles están a debate, pero las bajas entre la población civil en estos conflictos armados constituyen el 90% de todas las bajas causadas por la guerra”, reza el informe, que precisa que “a cada combatiente muerto en la batalla le corresponden unos 10 civiles asesinados”.
De acuerdo con la publicación, solo en la guerra en Irak murieron de 124.000 a 655.000 personas, y según algunas estimaciones hasta más de un millón, en su mayoría civiles. “Los civiles han sido víctimas mortales y de la violencia sexual en algunos conflictos contemporáneos”.
“Estados Unidos es responsable del 41% del gasto militar total del mundo. Le siguen China, con un 8,2%, y Rusia, con el 4,1%, mientras que al Reino Unido y Francia les corresponden sendos 3,6%”, indica el estudio.
Por otra parte, Washington destina al Ejército un billón de dólares y mantiene entre 700 y 1.000 bases militares en 100 países. El Departamento de Defensa de EE.UU. insiste en que la financiación “es insuficiente” y cree que hay que dejar de reducir el gasto militar, aumentar su presencia militar en el mundo y fortalecer las capacidades militares de los aliados, entre otras medidas.
Se cree que las guerras están diseñadas para evitar un mal mayor llamado ‘genocidio’, pero resulta que este mal “lo genera el militarismo, y la línea que separa la guerra del genocidio es muy delgada”, señala el analista David Swanson.

domingo, 18 de mayo de 2014

La OEA cree necesaria una buena ley de acceso a información pública - Edicion Impresa - ABC Color

La OEA cree necesaria una buena ley de acceso a información pública

Una buena ley de acceso a la información pública es un mecanismo fundamental para una democracia, aseguró Catalina Botero, relatora especial para la libertad de expresión de la Organización de Estados Americanos (OEA), en una entrevista con ABC Color. Insistió en que las excepciones deben ser absolutamente acotadas”.
El acceso a la información pública “es un derecho fundamental, dado que se trata de un instrumento esencial para el fortalecimiento de la democracia... es una herramienta esencial para luchar contra la corrupción y el autoritarismo”, explicó Botero. Un mecanismo vital para garantizar este derecho es una buena ley de acceso a la información pública, insistió la abogada.
“Sin ley, todo depende del criterio discrecional del funcionario administrativo o judicial de turno”, sostuvo Botero. Sin una legislación, la persona que solicita información no tiene certeza de cuánto podría tardar en conseguirla, no sabe si le darán la información completa o en un formato accesible, y no conoce los recursos disponibles para que su derecho sea respetado, explicó la relatora especial.

Excepciones, “absolutamente acotadas”
La OEA elaboró un modelo de ley en el que recomienda basar las legislaciones de acceso a la información.
Principalmente, una legis- lación debe exigir al Estado poner a disposición de todos, en igualdad de condiciones, recursos para poder acceder a la información pública de manera oportuna, completa y accesible.
“Deben existir garantías adecuadas de implementación de este recurso. Las excepciones deben ser absolutamente acotadas”, consideró Botero.
Si bien la consideración de algunas excepciones es inevitable, las mismas solo deben incluirse si están claramente establecidas y delimitadas. Estas excepciones deben significar “un beneficio más importante para la democracia que el efecto nocivo de mantener la reserva”, agregó.
Al ser consultada sobre el temor que existe de que una ley pueda utilizarse para menoscabar el derecho al acceso a la información y por ende limitar la libertad de expresión, la abogada respondió: “No, si la ley reúne las condiciones básicas para garantizar el derecho... Por eso es importante conocer los estándares internacionales”.

Relatoría Especial
Catalina Botero dirige la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la OEA desde el 2008. Desde su oficina, creada para promover la libertad de expresión e información, la abogada colombiana ha denunciado amenazas a periodistas, escándalos de espionaje, así como leyes cada vez más duras contra la prensa en algunos países como Ecuador y Venezuela.

A continuación reproducimos la entrevista completa con Catalina Botero, Relatora Especial para la Libertad de Expresión de la Organización de Estados Americanos (OEA).

¿Por qué el acceso a la información es un derecho humano?

El derecho de acceso a la información pública es un derecho fundamental dado que se trata de un instrumento esencial para el fortalecimiento de la democracia, para la construcción de ciudadanía, para el control de la gestión pública y para el ejercicio de otros derechos fundamentales como los derechos sociales o los derechos políticos, entre otras cosas. Es una herramienta esencial para luchar contra la corrupción y el autoritarismo.

Como se dará cuenta se trata de metas particularmente importantes para muchos Estados de la región que están en la tarea de construir instituciones sólidas que respondan a los más altos estándares democráticos.

¿Es necesaria una ley de acceso a la información para que este derecho sea efectivo?

Si no hay una ley, lo que hay es discrecionalidad. La persona que solicita la información no tiene ninguna certeza jurídica sobre el tiempo que tardara el Estado en darle esa información, no sabe si le darán la información completa o asequible y no sabe que recursos efectivos tiene para que su derecho sea respetado. Lo que hace una buena ley, una ley, por ejemplo, como la ley modelo de la OEA, es crear los mecanismos para proteger el derecho de todas las personas, en igualdad de condiciones, para acceder a la información pública.

Más y mejores mecanismos de transparencia, como los que deben consagrar una ley que garantice el derecho de acceso, se traducen en más y mejores mecanismos de democracia, de desarrollo económico y de igualdad. Sin ley, todo depende del criterio discrecional del funcionario administrativo o judicial de turno. Algunas veces tenemos suerte, pero los derechos no pueden depender de la suerte.

¿Qué se debe considerar en una buena ley de AIP?

La Ley modelo de la OEA es un claro ejemplo. Los Estados deben poner a disposición de todas las personas un recurso realmente efectivo para poder acceder a la información publica de manera oportuna, completa y accesible. Deben existir garantías adecuadas de implementación de este recurso. Las excepciones deben ser absolutamente acotadas y debe crearse un recurso judicial que sirva para cuestionar ante tribunales independientes las decisiones administrativas que niegan el acceso a la información.

¿Se deben considerar excepciones al acceso a la información en una ley?

El derecho de acceso a la informacion tiene algunas excepciones que solo son legitimas si están claramente establecidas en la ley; buscan una finalidad democrática; son esenciales para el logro de dicha finalidad y producen un beneficio mas importante para la democracia que el efecto nocivo de mantener la reserva. Todo esto debe ser demostrado. La reserva debe tener un lapso de tiempo acotado. Un juez independiente debe ser quien, en ultima instancia y en aplicación de la prueba del daño, defina el asunto cuando la administración decide negar el acceso.

¿Existe un caso internacional que ha demostrado la necesidad de una ley de AIP?

En mi criterio, es la sentencia en el caso de Marcel Claude Reyes en Chile. Cuando Claude Reyes pidió información al Comité de Inversiones Extranjeras de ese país sobre un proyecto forestal que podía afectar el medio ambiente, se encontró con una respuesta escasa y deficiente: gran parte de la información que había pedido no le fue entregada y no había una ley (un marco jurídico) que ordenara la entrega de información completa, accesible y oportuna. En esas condiciones, el derecho quedaba en manos del funcionario competente para resolver cada solicitud.

Reyes llevó su pedido ante distintos tribunales de Chile, sin éxito. Finalmente decidió recurrir al sistema interamericano junto a una serie de importantes organizaciones de derechos humanos de América Latina decididas a avanzar la causa del acceso y la transparencia.

A través de la sentencia, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ordenó a Chile reformar su régimen jurídico para garantizar el derecho de acceso a la información. Este país realizó entonces una de las reformas más ambiciosas e importantes que se han llevado a cabo en la región sobre la materia y desde entonces se convirtió en uno de los países líderes en políticas de acceso a la información. Para lograrlo aprobó la Ley de Transparencia y creo al Consejo para la Transparencia.

La mayoría de los Estados de la región cuentan hoy con leyes de acceso. La propia OEA recomendó a los Estados la aprobación de estas leyes y elaboro incluso una ley modelo y una guía de implementación.

¿La ley es suficiente garantía para efectivizar el acceso a la información?

De ninguna manera, pero lo cierto es que sin ley no hay ninguna garantía real

¿Una ley de AIP puede utilizarse para menoscabar el derecho de acceso a la información y limitar la libertad de expresión?

No si la ley reune las condiciones básicas para garantizar el derecho. Por eso es importante conocer los estándares internacionales. De esta forma, el acceso a la información se convertirá en un medio a través del cual se mejorará la calidad de vida de las personas y se fortalece el vigor de las instituciones y de las democracias en el hemisferio.

mayra.rivarola@abc.com.py

Douglas Tompkins y la donación del Parque Pumalín

Douglas Tompkins y la donación del Parque Pumalín

Bajo la sola condición de que preserve su título de reserva natural, el Parque Pumalín del empresario Douglas Tompkins podría pasar, finalmente, a manos fiscales. La donación del “santuario” de más de 280 mil hectáreas ubicado en la provincia de Palena, y que va desde la frontera chileno-argentina hasta el mar, se concretaría en el transcurso de un año.6_7_DOUGLAS_TOMPKINS_GL06-692x360

“Ahora, se puede decir que el parque es ‘donable’. No lo quisimos entregar totalmente golpeado por el volcán Chaitén. Quedaron destruídos caminos, edificios, puentes, campings, se dañó bosques y praderas con las cenizas…..Hoy está ‘entregable’”, declaróTompkins en una entrevista con el medio de Copesa.
El multimillonario aprovechó la ocasión para anunciar que editará un libro que contendrá “40 historias de personas que han conservado tierras en todo el mundo”, entre las que destacó al ex presidente Sebastián Piñera y su polémico Parque Tantauco, cuyo territorio es hoy reivindicado por comunidades huilliches.

“Tompkins cuenta con el apoyo de fuerzas poderosas, como el clan Rockefeller”

“Probablemente Pumalín será la última entrega que hagamos”, puntualizó el estadounidense, quien pese a apoyar una causa compartida por muchos chilenos, como es la batalla en contra del proyecto de Hidroaysén, no reserva aliento para responder a las desconfianzas que aún persisten sobre su figura y la de aquellos que se han sumado a los “nobles” esfuerzos de conservación en el sur de Chile.
Las platas de Rockefeller
Según el columnista Nil Nikandrov, casi la totalidad de “la información biográfica sobre Tompkins está organizada por él mismo (…) En la cúspide de su éxito comercial, Tompkins vendió sus compañías y decidió dedicarse a los problemas de la implementar la ‘ecología profunda’… las ideas del filósofo noruego Arne Naess. Una interpretación radical de estas ideas involucra la expulsión de personas de sus tierras para que sean devueltas a su ‘estado original’”.
“Tompkins cuenta con el apoyo de fuerzas poderosas, como el clan Rockefeller”, agrega Nikandrov en una publicación para el sitio de análisis político Strategic Culture.
En el año 2001, cuando Tompkins discutía con colonos y autoridades eclesiales sobre los alcances de su proyecto, el abogado del magnate, Pedro Pablo Gutiérrez, reconoció al diario El Mercurio que el estadounidense recibía dinero de “ONGs financiadas por laFundación Ford y la Fundación Rockefeller”, dos entidades que fueron expuestas como canales de dinero clandestino del gobierno estadounidense en las décadas de 1960 y 1980.
Un artículo de La Tercera bajo el título de “Rockefeller es el mayor financista de los ecologistas chilenos” informó, en el año 2002, respecto “de fundaciones como la Rockefeller Brothers, que ha hecho grandes y públicos aportes” de un millón y medio de dólares para la masificación del FSC (Forest Stewarship Council), una iniciativa que permite operar a las compañías forestales con un ‘sello verde’.
Tompkins no oculta el nombre de su principal inspiración. “La eco-filantropía no es una idea nueva”, declaró Douglas a la revista digital Good Planet. “Muchos parques nacionales fueron creados por individuos. John D. Rockefeller Jr. donó tierras al Grand Teton National Park” a inicios del siglo XX.
Fuera de la discusión deja, sin embargo, el oscuro legado petrolífero de Standard Oil y su desprecio por la libre competencia.
En la actualidad es el hijo de David Rockefeller, presidente del Chase National Bank y amigo personal de Agustín Edwards, quien visita la Patagonia en busca de tierras vírgenes que le permitan ampliar el proyecto extranjero de “conservación” para suplir, eventualmente, la ausencia de Tompkins. La empresa ecológica del heredero de los Rockefeller fue reporteada en 2010 por la Revista Qué Pasa.
“(…) a pesar de que la fortuna de su padre esté estimada en US$ 2.2 billones y que Forbes lo ubica en el casillero 147 entre los 400 americanos más ricos del planeta, él es un tipo al que le gusta pasar desapercibido. Por eso muy pocos saben que está en Chile”, escribió el articulista Andrew Chernin, informando que David Rockefeller Jr. había aterrizado en Balmaceda, Región de Aysén, y sostenido una reunión con el alcalde de Tortel, Bernardo López, sobre “medio ambiente y desarrollo sustentable”.
“Otra forma de colonialismo”
Sobre Tompkins se ha dicho de todo. Las críticas han provenido incluso de círculos de militares en retiro que ven Pumalín y otras iniciativas similares como un problema para la integridad territorial del país. También se ha hablado de la existencia de pedimentos mineros ocultos en el vasto territorio conservado, acusaciones que no han podido ser confirmadas, al igual que la existencia de hostigamientos a colonos para que vendan sus tierras.

“nueva forma de colonialismo occidental que pretende imponer sus propias agendas en los países en vías de desarrollo”.

Si bien Tompkins atribuye lo anterior a dichos de “ultranacionalistas y anti-medioambientalistas”, fue el propio ex director de la ecologista Océana y ex candidato presidencial del movimiento Todos a La Moneda, Marcel Claude, el que se encargó de disparar sus dardos contra el magnate a mediados del año pasado.
“Yo tuve graves problemas con Douglas Tompkins, porque le discutí ya que él tiene una aproximación elitista al tema ambiental. Quiere que haya una gran reserva natural donde no esté presente el hombre. La pobreza y la depredación son la otra cara de una misma moneda”, dijo Claude al diario La Segunda.
“(…) tu no puedes aliarte un día con los salmoneros para luchar contra ENDESA y luego con ENDESA para luchar contra los salmoneros, utilizando todo tu background como ecologista para ponérselo al servicio de la causa al grupo Matte y lavar su imagen pública”, había declarado a El Periodista.
La doctrina del ecologismo profundo es entendida en el libro “Ecoimperialismo: poder verde-muerte negra” de Paul Driessen como una “nueva forma de colonialismo occidental que pretende imponer sus propias agendas en los países en vías de desarrollo”.
“Cabe destacar que el ejemplo Tompkins, que está firmemente instalado en la Patagonia, está siendo seguido por otros personajes de la élite financiera y empresarial de Estados Unidos y Europa”, escribe Nil Nikandrov. “Lo más escuchados son Ted Turner, George Soros, Henry Paulson (ex director de Goldman Sachs) y el empresario británico Joe Lewis. Los métodos son los mismos… Esta es una apropiación disfrazada de los recursos naturales de otros países”.
No deja de sorprender que la gran mayoría de los esfuerzos “conservacionistas” en la Patagonia estén encabezados por figuras ligadas a la banca internacional. A esta noble empresa se suma Andrónico Luksic, miembro de la Comisión Trilateral, think-tank supervisado por David Rockefeller, y el Council of the Americas, fundado por el mismo banquero para impulsar tratados de libre comercio en América Latina.
Fuente: Verdad Ahora

viernes, 16 de mayo de 2014

El hijo del vicepresidente de EE.UU. buscará petróleo en Ucrania

El hijo del vicepresidente de EE.UU. buscará petróleo en Ucrania



Voces por la paz, la libertad y el derecho de Ucrania a elegir su propio futuro independiente es lo que se escucha diario por parte de EE.UU. Pero sus actos contradicen a sus palabras.

El hijo de vicepresidente norteamericano Joseph Biden empieza a buscar petróleo en Ucrania. De acuerdo con el sitio web de la compañía ucraniana Burisma Holding, Hunter Biden es el nuevo director del consejo de administración de esta empresa. Hunter será responsable de los asuntos legales y representación de los intereses de la empresa en las organizaciones internacionales.

La compañía Burisma tiene permiso para explotar los yacimientos petrogasiferos que se encuentran en la península de Crimea. También puede realizar trabajos en las regiones de Dnepropetrovsk, Donetsk y Járkov.

El anuncio del nombramiento de Biden se produce en el mismo día en que el gigante ruso del gas, Gazprom, pasó a un sistema de prepago con Ucrania y envió a la compañía ucraniana Naftogaz una factura de gas de 1.660 millones dólares. Kiev debe abonarla antes del 2 de junio, de lo contrario, se corre el riesgo de una interrupción del suministro de gas natural el 3 de junio, según el director de Gazprom, Alexéi Miller.

En los últimos tres años, empresas estadounidenses entran activamente en la economía ucraniana y en el sector del petróleo y el gas. Según el Departamento de Energía de EE.UU., Ucrania tiene los terceros mayores yacimientos de gas de esquisto de Europa (1.200 millones de metros cúbicos).

Después de firmar contratos con la empresa petrolera estadounidense Chevron (proyecto en el oeste del país), el Gobierno de Ucrania expresó sus esperanzas de que con el desarrollo de estos yacimientos aumente un 50% la autosuficiencia energética.

El Gobierno de Ucrania ha estado muy interesado en continuar el trato con las compañías de gas occidentales, no solo por la posibilidad de diversificación del suministro de energía, sino también por las inversiones. La estadounidense Chevron así como la británica Shell se comprometieron a invertir en la producción de gas de esquisto en Ucrania más de 10.000 millones dólares.

Las inversiones estadounidenses amenazan la independencia del Estado ucraniano no solo desde el sector energético. A finales del año pasado, algunos grandes fondos del grupo financiero Franklin Templeton compraron el 20% de los bonos del Gobierno de Ucrania por 5.000 millones dólares, lo que permitió al grupo convertirse en el mayor acreedor del país.





Texto completo en:http://actualidad.rt.com/actualidad/view/127953-joseph-biden-hunter-petroleo-ucrania-burisma-holding

Embajador Norteamericano, Mr. Hammer, go home

Editorial de “Punto Final”
Mr. Hammer, go home






Las “advertencias” al gobierno chileno que formuló el embajador norteamericano Michael Hammer en una reunión de empresarios, constituyen, sin ninguna duda, una intromisión en la política interna de nuestro país y un agravio a la soberanía nacional. Fueron hechas, además, en un momento particularmente inoportuno, lo que les da carácter de verdadera provocación. Refiriéndose a las reformas que impulsa el gobierno de Chile, Hammer sostuvo que las empresas avecindadas en nuestro país necesitan “estabilidad política y económica y reglas claras”. Recalcó que cuando hay cambios hay que consultar a todas las partes interesadas y tomar decisiones “en un tiempo razonable” para las empresas. Como todo eso se ha hecho, insistir en ello constituye una impertinencia que oculta otros fines.

Las declaraciones fueron hechas casi en coincidencia con un artículo en el Wall Street Journal sosteniendo que la reforma tributaria en Chile afectará a un modelo económico que ha sido particularmente exitoso y que ha hecho “prosperar” al país. Lo paradojal es que hace referencias erróneas, como que la reforma tributaria afectaría al modelo neoliberal, lo que, desgraciadamente, no es así. No toca ni con el pétalo de una rosa los intereses de las compañías extranjeras que están despojando a Chile de sus riquezas naturales, y rebaja el impuesto a la renta de los ricachones. La reforma es solo la modernización de un modelo que requiere cambios para funcionar mejor y cuya implementación ha sido aconsejada por la OCDE. Otra coincidencia llamó la atención. Hammer hizo recomendaciones virtualmente en el mismo lenguaje de la derecha, que ha desencadenado una campaña para amedrentar a la clase media con la reforma tributaria. Hammer no podría, en todo caso, justificarse alegando inexperiencia. Ha servido en la diplomacia norteamericana desde hace tiempo en Noruega, Dinamarca, Islandia y Bolivia. Incluso trabajó en la Casa Blanca como asesor especial del presidente Obama, fue director de Prensa y Comunicaciones y portavoz del Consejo de Seguridad Nacional. Descartada la inexperiencia, la conclusión es obvia. Sus declaraciones se encuadran en la política de su gobierno que protege a escala mundial los intereses del neoliberalismo, especialmente en América Latina. Hay que lamentar la débil reacción del gobierno y de la Nueva Mayoría. El canciller Heraldo Muñoz habría representado su “sorpresa” mediante un llamado de teléfono. Indirectamente, la presidenta Bachelet hizo alusión al hecho en un acto público sin nombrar al entrometido embajador. La derecha por supuesto no abrió la boca. Solo el presidente del Partido Comunista, Guillermo Teillier, protestó por las declaraciones que calificó de peligro para nuestra soberanía y alertó que Estados Unidos parece volver a las andadas previas al golpe de Estado de 1973. Estados Unidos sigue considerando a América Latina su patio trasero. Y actúa en consecuencia. Su motivo para intervenir en un debate entre chilenos proviene de esa visión imperial. Además viene presionando a Chile para que participe activamente en la Alianza del Pacífico, integrada por México, Colombia, Perú y Chile, todos los cuales tienen tratados de libre comercio con Estados Unidos. El objetivo es debilitar al Mercosur y a Unasur para reconstruir el esquema geopolítico que existía hasta que irrumpió la revolución bolivariana en Venezuela y puso en marcha con fuerza la integración latinoamericana. EE.UU. pretende avanzar de la Alianza del Pacífico al TPP (sigla en inglés del Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica), que es una reedición del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), derrotada en la Conferencia de Mar del Plata de 2005, y de esa forma reinventar e imponer la economía de mercado a todo el continente.

El carácter imperialista de la política de Estados Unidos hacia América Latina se mantiene tanto en los gobiernos demócratas como republicanos. El gobierno de Obama ha endurecido el bloqueo a Cuba, todavía mantiene en prisión a tres cubanos que lograron infiltrar las estructuras del terrorismo en Miami, y retiene la base naval de Guantánamo, convertida en prisión y centro de torturas para supuestos terroristas. Estados Unidos mete las manos en procesos de desestabilización en Bolivia, Ecuador, Paraguay, Honduras y ahora en Venezuela, a la que amenaza con sanciones para derrocar al presidente Nicolás Maduro. Gobiernos, políticos y empresarios latinoamericanos están sometidos a sofisticados sistemas de espionaje norteamericano. Esto ha provocado un enérgico rechazo del gobierno de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff.

Como ha señalado el cientista político Immanuel Waller-stein: “Este sistema no puede durar. El mundo se encuentra en una era de transición. No es solo una crisis de las políticas imperiales y de las estrategias de apropiación neoliberal. Es una crisis estructural que ha envuelto a la economía mundial a inicios del siglo XXI. Las relaciones norte-sur dominadas por el poder militar de Estados Unidos y quienes profitan de la economía mundial, se han desequilibrado y amenazan con sumirse en el caos. La ideología liberal y los proyectos de prosperidad del centro pierden su credibilidad. Los radicalismos y fundamentalismos ganan terreno en el norte, en el sur, en el centro y en la periferia”.

Chile también ha estado sometido a una permanente vigilancia de Estados Unidos, lo que ha derivado en intervenciones abiertas, como la de 1973. La ayuda norteamericana fue determinante para la elección, en 1964, del presidente demócrata cristiano Eduardo Frei Montalva y su “revolución en libertad”. Entretanto, los militares chilenos comenzaron a instruirse en la Escuela de las Américas y el Pentágono acentuó su control de las FF.AA. al amparo del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca. La intromisión del embajador Hammer no puede ser tolerada. Es un atropello a la soberanía nacional y merecía una respuesta altiva y digna de nuestro gobierno. Hammer debió ser declarado persona no grata. Si el gobierno no lo hizo y, por el contrario, junto con hacer vista gorda por el agravio anunció que la presidenta Bachelet viajará a Washington a fines de junio, deberían ser las organizaciones populares las que manifiesten su repudio al intruso. En otros tiempos, cuando la conciencia antiimperialista del pueblo chileno no había sido erosionada por la “cultura neoliberal”, las manifestaciones contra la intromisión yanqui ya se habrían hecho sentir en la calle.

  “Punto Final”, edición Nº 804, 16 de mayo, 2014 revistapuntofinal@movistar.cl www.puntofinal.cl